Buscar este blog

martes, 11 de noviembre de 2014

El banquete - Platón.

"Hombres unidos de este modo, aunque en corto número, podrían en cierta manera vencer al mundo entero; porque, si hay alguno de quien un amante no querría ser visto en el acto de desertar de las filas o arrojar las armas, es la persona que ama; y preferiría morir mil veces antes que abandonar a la persona amada viéndola en peligro y sin prestarla socorro; porque..."



Platón (428-347 a.C.) fue uno de los filósofos más creativos e influyente de occidente. La característica principal de sus obras, como es este caso El banquete, adoptan la forma de diálogo de manera que reflexionaban dentro de un propio contexto. 

La historia de esta obra trata los diálogos que mantuvieron Sócrates, Albíades y Aristodemo entre otros, sobre el amor durante un banquete en casa de Agatón. Podemos darnos cuenta al leerlo la naturalidad con la que hablan acerca de temas como la pederastia y la homosexualidad que hoy en día tratamos con la mayor delicadeza posible.

Nos plantean diferentes puntos de vista del tema principal en el que cada personaje apela a otro su reflexión, analizando mediante críticas cada uno de los lados en los que se posiciona cada uno. 

A mí personalmente me ha llamado mucho la atención la manera tan peculiar a la que recurre Sócrates para explicarse. 

Él se apoya en una conversación que mantuvo con una mujer llamada Diotima. Ésta es la que le explica la naturaleza de por sí del amor a Sócrates haciéndole llegar a la reflexión de que Eros (diosa griega del amor) está situada en medio de lo bello y lo feo, lo que viene siendo un Dáimon (nombre utilizado para llamar a lo que hoy en día conocemos como ángel o demonio, pero sin situarse en ningún extremo). Por lo que he leído, el relato cuenta que Eros nace de dos Dáimons, Poros (que simboliza la oportunidad) y Penía (la carencia y la pobreza). Por lo que Eros hereda las cualidades de Penía y está condenado a buscar aquello que desea y no tiene. 

A lo largo de la obra acompañas a Sócrates hasta el punto en el que te desvela que hay una especie de amor superior, llamado amor virtuoso en el que la importancia a las ideas bellas. Es un amor en el que se aman las ideas en esencia y dejamos que las contemple el propio alma, dejando de lado la belleza de los cuerpos que nos lleva a la inminente decepción. Pero, para llegar a ese amor, es necesario pasar por la decepción para poder comprender con todo su esplendor la esencia del amor virtuoso. 



Ane Rueda López. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.